Madrid. Una ciudad aparentemente perecedera.

—– Este artículo es un resumen del artículo escrito en “El País” (enlace facilitado al final) que reúne conceptos y contenidos. Su función es facilitar su lectura y contribuir a su difusión —–

Si algo se puede decir de Madrid en la actualidad, es que es una ciudad decadente. Cuenta Javier Estrella como recuerda el Festival de Jazz que comenzó en 1979, y que se lleva realizando año tras año hasta la actualidad. Excepto éste. No se sabe lo que ocurrirá el año que viene, pero este año no habrá más jazz en Madrid. Como el ayuntamiento de Madrid no ha cedido a los pocos requisitos que exigían para poder realizar el festival, han tenido que cancelar los 14 conciertos programados. “Solo tenían que dejarnos los teatros y poner carteles en el mobiliario urbano del ayuntamiento. Con la taquilla nos apañábamos. Y ni han sido capaces. Desde 1994 tenía una afluencia media de 40.000 espectadores, pero les de igual” confiesa Estrella.

La ciudad que es Madrid está dejando de ser algo atractivo para muchos. Tras perder los Juegos Olímpicos por tercera vez consecutiva, sumado al ridículo que hacía Botella defendiendo la candidatura española, comprobamos que el turismo en la ciudad ha caído otra vez un 22% en Agosto. Mientras que Barajas recibe menos vuelos, el Prado ha calculado estadísticamente que la afluencia que reciba caerá una cuarta parte. La suciedad que se acumula en Madrid cada pocos metros en sus calles, desvirtúa la ciudad y los conocidos grupos de música están dejando de asistir a la capital. La política tan decadente en esta época, no da mejor imagen. Una política a la que se le asocia “corrupción” sin poder evitarlo, y que nos ha arrastrado a 7.389 millones de €uros que impide nuevos proyectos mediante los pagos de gestiones.

Mientras que Ignacio González apoya e intenta empujar la privatización de la sanidad, Eurovegas es un proyecto que podría traer mafias y criminalidad a Madrid. Y obviamente, sigue sin dar buena imagen al resto del mundo. Tras tres promesas de JJOO, y las tres fallidas, Madrid parece empezar a cojear de historia. Es imposible no percatarse de la dejadez y la suciedad que se acumula. En Plaza de España hay cada vez más edificios vacíos y ahora se encuentran “okupados”. Y un triste Palacio de la Música está tapiado y cerrado al público. En las zonas más turísticas como la Plaza Mayor con el “relaxing cup of café con leche”, 30 indigentes dormían bajo sus soportales (no muy lejos de allí yo mismo vi varios grupos de ratones en las esquinas).

De los 154 millones de €uros de 2010 para limpieza, se recortó hasta llegar a 129 en 2012 (al igual que en 2013). Y ante una previsión de 1400 despidos, se ha convocado una huelga indefinida por parte de los sindicatos. A pesar de ello ha habido recortes mayores como los de la vía pública, en el pavimento, calzada, subterráneos, alumbrado… donde se recortó prácticamente el 50% del presupuesto. El metro, que presumía de ser uno de los mejores del mundo, ahora ha sufrido recortes en frecuencia de trenes, aire acondicionado y salidas de metro que han sido cerradas.

El problema de Madrid es que carece de algo identificativo. Al igual que París, entre otras muchas cosas tiene la Tour Eiffel, Madrid carece de una historia interesante y atractiva. Muchos son los que tratan de cambiar Madrid. Surgen negocios nuevos como el 100Montaditos, con hasta 81 restaurantes en Madrid actualmente, pero “el bar” de siempre está desapareciendo. 4.500 bares/cafeterías han cerrado desde 2008 (1.800 solo en 2012). La ciudad huele a una homogeneidad indiscutible, sin variación… Lo que a la larga, se prevé que sea una ciudad perecedera.

La crisis es algo que afecta directamente a las PYMES. Surgió un proyecto de construir un hotel de la cadena Four Seasons cerca de Sol. ¿Quién iría si la ciudad está muriendo progresivamente? Antes de llegar la crisis, el Ayto de Madrid priorizaba el interés patrimonial de dos de los inmuebles: el Banco Exterior de España y la antigua sede de Banesto. Su interés en proteger y preservar los edificios previamente, era muy grande. Ahora por necesidad se preservaría únicamente la fachada. De este modo, se podrá construir el hotel, eliminando todo lo demás, menos la fachada. Ya hay más de 20 arquitectos que se han opuesto al proyecto y han firmado una solicitud en su contra, al que se les ha unido la Academia de Bellas Artes de San Fernando. Vicente Patón, presidente de una asociación por el patrimonio histórico Madrileño, explica que la arquitectura es un conjunto. No se puede preservar únicamente una fachada, si se va a cambiar el resto del edificio, comenta.

Otros proyectos son la remodelación del Bernabeu (totalmente innecesario), y el intento de convertir el paseo del Prado en todo un centro cultural de museos, por su proximidad al Reina Sofía y al Thyssen. Todo a la espera, por falta de financiación. Madrid tiene muchos proyectos interesantes, pero la mayoría quedan inacabados. La estación de Nuevos Ministerios no rozó siquiera el éxito, que se construyó para que las personas con destino Barajas facturasen sus maletas antes de llegar al aeropuerto. La caja mágica es una instalación que apenas se utiliza, y aunque recoge el Open Madrid de Tenis, ocupa 2 semanas al año.

Parece más bien que Madrid tiene muchos proyectos que realizar, y muchas promesas. Pero recordemos también que Madrid (o mejor dicho, los políticos que lo controlan), no tienen un objetivo fijo. Madrid parece lo que es, otro proyecto inacabado, sin identificación, sin historia que narrar… Madrid solo es un recuerdo de lo que fue en el pasado, una antigua capital dictatorial. Olivia Muñoz-Rojas, socióloga experta en ciudades por la London School of Economics opina: “Madrid es capaz de organizar las JMJ con una visita del Papa (aunque también conlleve lo malo de la religión), y un desfile del Orgullo LGTB masivo. Creo que esa es su fortaleza. En Madrid la gente hace lo que quiere, y eso es lo que debería vender”. Es decir, Madrid es la capital del vive y deja vivir, pero por alguna razon (¿política?), no conseguimos que llegue ese mensaje al resto del mundo.

No debemos olvidar “La movida” de finales de los años setenta, y casi todos los años ochenta. Madrid es una ciudad de conciertos, bares, espectáculos, cines… cualquier día de la semana a cualquier hora. Pero incluso hay expertos que dicen que eso también podría desaparecer. Marcela San Martin, responsable de la sala El Sol, recuerda con nostalgia el lugar en la movida. Donde no existía el mañana, se presentaban artistas, actores, músicos… Pero critica la persecución casi activa por parte del Ayuntamiento. “No desean ayudar, ni favorecer el espíritu cultural. Los promotores de conciertos grandes ya no vienen a Madrid. Prince tocó este verano en Lisboa pero no aquí. La subida del IVA y la recaudación de la SGAE hace muy difícil la música en directo” confiesa. Y añade: “Madrid está muy triste. Estuve en las fiestas de la Mercè (Barcelona). Las plazas estaban llenas de gente escuchando música en directo y gratis. Había muchísimos europeos. Aquí eso ya no pasa.”.

Y por lo que parece, muchos están dejando de pensar en Madrid como capital. Muchos han confesado el deseo de que fuese Barcelona la capital, porque Barcelona tiene mucha más cultura, más diversión, más innovación y más de todo que Madrid. El teatro también se encuentra a pie de cañón, en una época en la que a todos nos toca luchar. Carlos López, responsable del teatro Nuevo Apolo cuenta: “Este verano cerraron una decena de salas en Madrid, algo que nunca había ocurrido. El Rialto, el Coliseum, el Alcázar por un incendio, el Arlequín, el Arenal, el Nuevo Alcalá… Lisboa y Oporto tienen mejor oferta cultural. El teatro son cenas, copas, taxis… pero no ven que dinamiza la ciudad”.

Todos parecen gritarlo y comentarlo implícitamente. Kike Sarasola, presidente de la cadena de hoteles Room Mate, se sincera: “El Ayuntamiento ha sucumbido al chantaje de unas asociaciones de vecinos. Con la excusa del ruido están matando la ciudad. Pasé unos días en Barcelona y me estaba tomando un gin-tonic a la una y media en una terraza llena. En Madrid a las 00.30 nos obligan a cerrar. Estoy francamente preocupado porque la ciudad va hacia abajo en todos los sentidos. Nos hemos convertido en un destino turístico de bajo coste. Hace 10 años, Madrid era una ciudad diertida en la que podías salir. Después empezó la persecución y el turista lo nota”.

Parece que los únicos negocios que sortean la persecución de la capital, son los que, aunque se encuentren en la misma, se encuentran a las afueras, a varios kilómetros. Lugares más apartados de la vía pública, donde no se pueda acusar de excesivo ruido, donde no se pueda acosar al turista… Como el caso de “Las Rozas Village”, a 20 kilómetros de Madrid capital. Iván, un dependiente chino, confiesa que “el turismo de compras puede ser el motor para recuperar el turismo perdido”.

Toda esta deprimente situación llega en el momento en el que los políticos se encuentran más cuestionados. Y no es para menos, citando por ejemplo el caso Bárcenas o la no-elección de Ana Botella. De ella ya sabemos que no tiene demasiadas facultades para ser una política, pero el pasado miércoles al acudir a la recepción de una estatua de Gandhi que el gobierno indio regala a la ciudad, solo pudo decir “Acepto la estatua de Gandhi, muchas gracias”. Nadie exigía un gran discurso, pero esta mujer da a entender que Madrid debe trabajar mucho aún para conseguir buenos políticos que sepan decir algo más que “Muchas gracias”.

Madrid, a pesar de la crisis y su evidente decadencia, aún no se ha convertido en un desierto. La población aún posee vitalidad, proyectos, ideas… Y donde quedaron ascuas puede resurgir la llama. Una de ellas es el uso de la bicicleta, uso de carriles bici, el deporte del ciclismo… ¿Pero hasta donde vamos a llegar?¿Extinguirán esta idea también los políticos?

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FUENTE ORIGINAL: El País

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3 pensamientos en “Madrid. Una ciudad aparentemente perecedera.

  1. Imposible crear un proyecto si no se sabe donde vas. Eso es Madrid ahora, él resultado caótico de las cosas hechas no se sabe para q ( resultado de las ambiciones y descerebro de algunos )
    Madrid es cultura, esa es y era su esencia

  2. La verdad es que los políticos miran por sus propios intereses, los económicos, los electorales. Ya verás cómo cuando estén las próximas elecciones a la vuelta de la esquina empezarán a hacer proyectos “culturales”, pero cuando ganen, simplemente, se “olvidarán”. Madrid está tan decadente porque sus políticos, sus principales mandatarios, no hacen nada por ella, no miran por ella, sino por ellos mismos. ¿Que hay que remodelar un teatro bicentenario, símbolo casi universal de la cultura de aquel entonces (supongamos un coste de un millón de euros)? No hay dinero. ¿Que hay que construir un nuevo estadio de deportes supongamos un coste de 100 millones de euros)? ¡Ahora mismo lo hacemos! Y eso es lo malo, que miran por el deporte (que está bien y eso, pero visto lo visto la afición deportiva actual, casi prefiero ver a la sociedad obesa y con problemas de colesterol a verla totalmente analfabeta.

    La cultura es vida, y prefiero pagar cinco euros por una entrada al cine o al teatro que “pagar” indirectamente 100 millones por un muchacho cuyo único “trabajo” es darle unas pataditas a un balón durante apenas hora y media (si llega), y una vez a la semana. Y más si luego se lesiona el primer día (recordemos el “gran fichaje” que fue Anelka).

    Como decían en la Antigua Roma, “panis et circus”, aunque lo de los panes, a día de hoy…

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