Una triste realidad: la influencia de la violencia simbólica

bmowi4liiaa0qfp (1)La globalización es definida como “un proceso económico, tecnológico, social y cultural a escala planetaria que consiste en la creciente comunicación e interdependencia entre los países del mundo uniendo sus mercados, sociedades y culturas, a través de una serie de transformaciones sociales, económicas y políticas que les dan un carácter global”. Una parte vital para el proceso globalizador son los medios de comunicación, las redes sociales, el poder de conocimiento instantáneo… ¿Y qué tienen en común los nombrados? Internet, una herramienta que permite formarse e informarse, comunicarse, reflexionar… Internet como promotor mismo de la globalización, nos permite aproximarnos a una realidad que nos es ajena y a la que podemos tener acceso con un ordenador y una conexión.

Violeta, una socióloga y buena amiga mía de Arcópoli, nos deleitó con una interesantísima charla sobre ‘violencia simbólica’ en los medios de comunicación, y sería interesante ahondar más en el tema. Si por algo se caracteriza Internet, más allá de la velocidad con la que podemos acceder a cualquier tipo de información, es por todos los mecanismos, fomentado por las empresas publicitarias, que nos inducen a pensar y/o a consumir cualquier cosa que nos estimule. Actualmente, no se venden productos, se venden sensaciones, y no solo se venden objetos, nos venden una ideología implícita. De tod@s l@s usuarios es conocido que la publicidad en internet es una estrategia viral de promoción consumo.

Pero si la reciprocidad empresas-usuarios es únicamente vendedor-consumidor… ¿Por qué hablamos de violencia? Aunque parezca lógico, pocas veces nos detenemos a reflexionar que ejercer ‘violencia’ sobre otra persona, no implica únicamente agresión física. Violencia es obligarte a pensar de la forma en la que quieren que pienses, violencia es inducirte a permitir la discriminación, violencia es racismo y xenofobia, violencia es LGTB+fobia, violencia es misoginia, violencia es clasismo. ¿Cuál es la representatividad de personas no (hetero)normativas? ¿Dónde se ven a las personas no delgadas (independientemente de su género)? ¿Dónde se ven a personas de color que no reproduzcan un patrón de sumisión a la raza blanca? ¿Por qué hay tantas mujeres que anuncian productos de limpieza y tantos hombres anunciando coches? O por ejemplo, ¿Por qué cuando una mujer anuncia un coche, tiene una imagen heteronormativa, cosificada y erotizada?

Pero ahora reflexionemos sobre unos cuantos ejemplos:
¿Qué es lo que piensas que se nos está vendiendo en este anuncio?

Sex¿No creeis que es irónico que te hablen de dictados y de convencionalismos que ellos mismos están propiciando? ¿Por qué si detenemos la imagen entre el segundo 6 y el segundo 8 se puede leer perfectamente SEX (imagen de la izquierda)? La primera escena que podemos percibir es la de una fiesta muy lujosa, de vestidos caros, de gente guapa y elegante… Lo que podríamos llamar una fiesta de alto standing con derecho de admisión únicamente para l@s poderos@s. También es visible a partir del segundo 23, que tod@s l@s presentes, incluida Julia Roberts, están conectados por hilos de diamantes, denotando de nuevo, la superioridad económica y una alta posición social. Y por fin, cuando el anuncio hace un gesto cómplice hacia el espectador de ruptura con lo establecido, Julia Roberts se posiciona por encima del resto de participantes y sigue su camino. El anuncio, de este modo, ha logrado transmitir al espectador de forma implícita que únicamente a través del consumo de lo que se vende, se marca la diferencia con las personas de tu entorno, y logras la distinción que te salva de la mediocridad. Por otra parte, podemos reflejar que las empresas cuentan con grupos de trabajo que diseñan a la perfección sus anuncios, de forma que todo lo mostrado tenga un objetivo para con el espectador. Por ejemplo, identificándose la espectadora potencial con Julia Roberts y a través de ella, se buscará una sensación de pureza y de inocencia en un perfecto e impoluto vestido blanco, mientras que su entorno permanece en la oscuridad más monotemática con carencia de individualidad. ¿Acaso hay que comprar lo que se anuncia para alcanzar la perfección? Y si todos los anuncios dedicados al consumo voraz como son los complementos… ¿Habrá que criticar a quienes crean los anuncios o habrá que criticar a quienes se atreven a vender su producto por cientos de €uros o de dólares?

Todos conocemos el heterosexismo tan explícito de los anuncios AXE:

En su última campaña culminan su hipocresía con un mensaje: “Make love, not war” (Haz el amor, no la guerra). Alimentándose del miedo anti-islámico de los países de Occidente, de una ciudad derruida que recuerda a la guerra de los Balcanes y de las representaciones dictatoriales de Kim Jong-Un en Corea del Norte, buscan un mensaje que sería positivo si no fuese una repugnante manipulación mediática. En el primer caso, se puede comprobar como al hombre de apariencia musulmana le traen un maletín con un mecanismo electrónico para detonar explosivos, pero en vez de ello, al pulsar el botón aparecen fuegos artificiales. En la guerra balcánica aparece una utópica mujer rubia, alta, bien vestida, con unos llamativos tacones rojos, y bien maquillada frente a un tanque. Y en la representación de Corea del Norte, un gran ejército que recuerda a las formaciones hitlerianas de la IIGM se presenta para levantar unos carteles en nombre del amor. ¿Soy yo o realmente juegan con los prejuicios, el miedo y el deseo con tal de alimentar al espectador con la necesidad de comprar su producto? ¿Por fin el capitalismo acabará de mostrar su verdadera cara criminal donde nada importa realmente más que el dinero? ¿Acaso sólo se puede alcanzar la felicidad a través del consumo, la fama y el dinero? Y en la vergonzosas guerra de Vietnam, ¿por qué parece que es el estadounidense quien apiadándose de una mujer indefensa, le ‘salva la vida’ tirando su metralleta? ¿Es el estadounidense el dios que debe decidir dónde se actúa y a quién se permite vivir? ¿Y por qué aparece siempre el hombre en la posición superior de poder y la mujer como la persona que sumisamente acepta lo que ofrece el hombre? ¿No muestra de nuevo una ‘compra simbólica’ de la mujer?

¿Qué podemos sacar de estas reflexiones? Pues que estamos siempre, en todas partes, condicionados para que pensemos de una determinada forma, estamos llamados a la normatividad, a una normatividad heterosexual, cisexual, clasista, estamos llamados incluso a una normatividad religiosa. Y ésto es porque la raza es algo inalterable de forma natural. En muchas ocasiones se nos estimula para que seamos la mejor versión de nosotros mismos, pero la vida es diversa y debemos rechazar la normatividad. Hay una gran diferencia entre ser normativ@ y obligar a l@s demás a ser normativ@s. No importa si se es normativ@, pero hay que aceptar y respetar a quienes no lo son, a quienes rechazan la normatividad y a quienes luchan porque tod@s seamos tratad@s como personas en igualdad sin importar la pertenencia o no a la norma.

Anuncios

Un pensamiento en “Una triste realidad: la influencia de la violencia simbólica

  1. Hola, he leído tu articulo y aunque me gusta, me gustaría hacer un comentario. La publicidad, por mucho que se venda como que tiene una labor social, su objetivo es vender y juega con los deseos, esperanzas y anhelos. Por ejemplo, en el caso del anuncio de Julia Roberts, si es cierto que transmite eso, que el producto te hará destacar pero, ¿porque hace eso?, porque en el fondo es lo que la gente desea. Eso es algo que siempre me recuerda a la novela “1984”. Los de abajo no querían que los de arriba desaparecieran, querían ser los de arriba.
    Lo mismo con lo de las personas delgadas, etc. En el fondo no es el problema de los anuncios, es un simple reflejo de la sociedad, de los cánones que se ha marcado, de las aspiraciones que busca, y la publicidad juega con ellas. Pero repito, me ha gustado, hace reflexionar y me gustan las cosas que hacen dar al coco.
    Por cierto, ¿me podrías explicar un poco que es eso de “heteronormatividad”?
    Un abrazo

Comentar este artículo

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s