La inexistencia del hembrismo. Una verdad que nadie explica

bmowi4liiaa0qfp (1)Como es bien sabido, los partidos políticos, los movimientos sociales, las asociaciones y las reivindicaciones, están actualmente a la orden del día.  Cada vez más, la ciudadanía comprende que la sociedad no está formada por meras personas, sino mucho más que eso. Cada individuo juega en la sociedad un papel, un rol (impuesto o no) que nos demuestra una vez más, que el ser humano es una criatura social, que necesita desarrollarse de forma individual y colectiva. Nuestro desarrollo siempre se ve influenciado por dónde y en qué familia nacemos, en qué época y con quiénes compartimos existencia. Es por ello que hay tantas realidades como personas con capacidad de raciocinio hayan existido. Si bien parece que el ser humano prefiere entender el mundo en forma de binarismos: [hombre / mujer][heterosexual / homosexual][raza blanca / raza negra][rico / pobre], en muchas ocasiones olvidamos que el binarismo se impone intentando anular las realidades que no se corresponden con el mismo.

Al igual que al margen del binarismo [hombre / mujer] encontramos a las personas transgénero y a l@s intersexuales, al margen del binarismo [heterosexual / homosexual] encontramos a las personas bisexuales, pansexuales, asexuales… Es decir, estamos forzando la imposición del binarismo más estricto cuando no hay necesidad tal. Si imponemos la normatividad binarista, es porque en muchas ocasiones, como seres buscadores de la verdad, tendemos a clasificar el 100% de nuestra realidad, y lo que no es clasificable, o lo desechamos o lo reprimimos para que sí lo sea. 9788449318801No es ninguna novedad que nos encontramos en una sociedad heterosexista patriarcal, pero en muchas ocasiones no llegamos a entender qué es lo que significa ésto. El heterosexismo patriarcal se compone de dos partes: heteronormatividad, imponiendo la visión heterosexual y normativa de la realidad; y del sexismo patriarcal o la discriminación con conocimiento de aquellas personas que no tengan una identidad de género hombre y sean cisexuales. De este modo, se discrimina abiertamente a la mujer (sexismo) y se premia y/o se favorece abiertamente al hombre heterosexual cisexual (machismo).

El feminismo, como much@s de nosotr@s sabemos, es la búsqueda de la igualdad REAL de género, ya seamos hombres, mujeres, hombres nacidos hembras, mujeres nacidos machos, ni hombre ni mujer, o genderqueer (de género fluido). Aunque en primera instancia se buscase la igualdad de género de personas heterosexuales y cisexuales, acabó por integrarse el discurso lésbico y bisexual en el feminismo, y posteriormente el discurso transexual. Actualmente desde el feminismo se sigue creando discurso en la igualdad de géneros, independientemente del que un@ tenga, y rompiendo frontalmente con el binarismo impuesto. Pero he ahí el problema. Si en cuanto a identidades de género no existe binarismo, encontramos posteriormente el choque frontal de machismo y feminismo, como si fueran términos opuestos, que en absoluto lo son.

Más allá de lo que podamos pensar, la terminología es extremadamente importante, al igual que es extremadamente preocupante escuchar a una persona de apariencia femenina (que desconozcamos su identidad de género): “Yo es que no soy feminista”. El discurso neomachista, que se reinventa a sí mismo para parecer tolerante, busca igualar machismo y feminismo, cuando son radicalmente diferentes. Mientras que el machismo busca la sumisión y la discriminación activa de la mujer, el feminismo únicamente busca la igualdad real de géneros: erradicar la “cultura de la violación” (este artículo es imprescindible), la igualdad laboral, la igualdad familiar, la igualdad social y legal… Por ello, el neomachismo, en busca de reprimir aún más la lucha y los derechos de las mujeres ha inventado el término “hembrismo”, buscando ahora equipararlo al feminismo. Fomentando la confusión y el desconocimiento, el hembrismo teórico reprimiría activa y abiertamente al hombre en favor de la mujer, estando éste totalmente discriminado. De este modo, la mujer gozaría de los privilegios que tiene en nuestra sociedad un hombre por el simple hecho de serlo.9788449318801

¿Pero cuál es el motivo de que se manifieste tan exhaustivamente la inexistencia del hembrismo? Desde mi punto de vista, el hembrismo SÍ existe aunque sea únicamente en el ámbito teórico. Cuando digo que existe, me refiero a partir de que se hable, debata y reflexionemos sobre ello, al igual que podemos afirmar perfectamente la existencia de los centauros y los hipogrifos en la fantasía y la ficción. En cualquier caso reincido, su existencia es únicamente como imagen ilusoria neomachista de represión heterosexista patriarcal. El hembrismo en la práctica es algo ABSOLUTAMENTE INEXISTENTE. Debemos analizar detalladamente la imposibilidad del desarrollo del hembrismo en una sociedad que discrimina a la mujer por serlo. Si éste no existe en la práctica, es porque se habla de un hembrismo como movimiento social, como una agrupación de mujeres que busca discriminar al hombre tal y como hace el hombre con la mujer en nuestra sociedad, un movimiento comprometido con la discriminación activa y sin precedentes. Si no existe, es porque los movimientos de mujeres son feministas, EN NINGÚN MOMENTO SON HEMBRISTAS, buscan la igualdad y reivindican gozar de los mismos derechos. Pero no debemos olvidar que el neomachismo utiliza estas herramientas para que su discriminación perdure en el tiempo.

Cuando a mi artículo sobre “Feminismo en lucha” llegan cientos de comentarios hablando de la existencia del hembrismo, no puedo más que continuar reivindicando la inexistencia del mismo. En ningún momento niego la existencia de que una mujer puntual en un momento de su vida haya podido discriminar a un hombre por serlo. Tampoco niego que en ocasiones puntuales haya violencia de género hacia el hombre. Pero no debemos olvidar que el movimiento social discriminatorio anti-hombre NO EXISTE ni existirá, y aún menos cuando vivimos en esta sociedad represora. Por mucho que el (neo)machismo busque seguir discriminando, somos nosotr@s quienes debemos derribar sus dictados y erradicar la discriminación presente principalmente en la educación, porque la igualdad es un fin en sí mismo. No hay ni habrá jamás ningún motivo razonable para discriminar a l@s demás. Pero me surge la duda… ¿Por qué tanto miedo del hombre a perder “estatus” o a la igualdad de género? Como decía la consigna: Cuando una mujer avanza, ningún hombre retrocede.

Cuando se está en constante trabajo en materia de derechos humanos, es imposible e inviable evitar el debate sobre las desigualdades y las injusticias. Ya sea por activismo LGTB+, activismo anti-racista, activismo feminista anti-machista, activismo político o incluso activismo antifascista, las reivindicaciones contra la desigualdad por motivos de orientación sexual, identidad de género, raza,  ideología o el simple hecho de tener una discapacidad, se convierten en un debate necesario. La igualdad debe ser una realidad y no como imposición ni “acceso privilegiado” sino como la razón de ser, de desarrollarnos sin discriminación, de hacer del mundo un lugar mejor para existir.

ÚNETE A MI EN LA LUCHA FEMINISTA
POR LA IGUALDAD REAL DE GÉNERO

Anuncios

7 pensamientos en “La inexistencia del hembrismo. Una verdad que nadie explica

  1. Personas que odian y/o discriminan a otras personas existieron siempre y existiran. Realmente es indistinto el nombre por el que se l@s llame. Mi deseo es que algúm dia la discriminacion acabe asi como tambien el odio. ☺☺

  2. Lo cierto es que existen ciertos actos y situaciones en las que se dan comentarios y actitudes hembritas.Entiendo que hay mujeres que no han superado la barrera psicológica y conceptual que el hombre le ha impuesto durante siglos y en virtud de eso …manifiestan cierta tendencia hacia el rechazo del hombre desde un principio que parte del prejuicio.La liberación de la mujer se basa esencialmente en la separación individual del hombre como ser y no en un odio que nace de esa justicia conceptual del hombre,si bien es cierto que existen mujeres y también hombres de moral dudosa en el cual pierde toda credibilidad basada exclusivamente por un interés de lucro o material.

  3. Hola,

    ¿No es hembrista (o misándrico) afirmar que el hembrismo no existe?

    ¿No es hembrista (o misándrico) asumir que la mayoría de las mujeres no odian a los hombres por ser hombres pero que la mayoría de hombres conforman un grupo opresor y sí son capaces de haber creado una sociedad basada en la opresión hacia las mujeres?

    El hembrismo existe en nuestra sociedad, convive con el machismo y hasta puedo entenderlo, aunque, por supuesto, no justificarlo. Digo que puedo entenderlo porque, como feminista, considero a las mujeres equivalentes que los hombres. Ser bio-mujer, bio-hombre, genderqueer o transexual no nos libra de ser prejuiciosos y hacer análisas vagos de las cosas, como los hacen la mayoría de hombres. Ser mujer no te libra de ser vistimista o diota y crear reacciones de odio.

    Todos hemos visto miles veces a una mujer abofear a un hombre en una película como gestó cómico cuando este le decía algo que no le gustaba.

    El 80% de los sintecho son hombres.

    El 90% de los accidentes laborales los sufren hombres.

    La ficción no tiene un buen buenos papeles para hombres, pero si una mujer es mala en un film, SIEMPRE está justificado (bien sea por su pasado o una enfermedad mental). Cuando un hombre es malo en un film no siempre hay que justificarlo, basta el simple hecho de que sea hombre.

    No quiere decir que la sociedad SEA hembrista, sigue siendo machista, mucho, pero el hembrismo está ahí, asumido por la sociedad. No pasa nada. sigamos adelante.

    • Te publico el comentario no porque esté de acuerdo, de hecho, no estoy nada de acuerdo, pero creo que has sido respetuoso y has querido explicar tu postura. Aun así, sigo creyendo que el hembrismo no existe.

    • por esto que comentas… la mujer debe de librarse de una psique masculina que abrca muchos aspectos culturales,religiosos,sociales etc…que entiende que la mujer es inferior o se la cataloga en un plano secundario y no igualitario,también es cierto en muchos casos acepta el chantaje de la dependencia masculina a cambio de…obtener un hijo…un posición económica… o….cierta proteccion. entonces es cuando la mujer se somete y asume un rol desigual por pagar este precio,entonces es aqui donde se despersonaliza de su psique femenina y acepta la autoridad del hombre.

Comentar este artículo

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s