La guerra de los artículos: Los/Las vs. Lxs/L@s

bmowi4lfpÚltimamente, diferentes ‘cuerpos parlantes y pensantes’ (cuerpos que con voz y consciencia inteligente transmiten ideas ordenadas y/o detalladas y/o razonadas) que han estudiado filología, han comenzado conmigo a debatir contra el uso de las ‘X’ y las arrobas a modo impersonal para evitar dar detalles de un género específico. ¿Qué significa esto? Cuando nos referimos a un grupo de personas indeterminado, habrá personas que se identifiquen con el género femenino, habrá personas que se identifiquen con el género masculino, habrá personas que se identifiquen con ambos y habrá personas que no se identifiquen con ninguno, todo ello suponiendo un único género femenino y un único género masculino. También existen aquellos que reclaman una discriminación positiva femenina (con un lenguaje que favorezca la igualdad del género femenino) y quienes rechazan ésta. Nuestro objetivo al fin y al cabo, es ser inclusivos: ¿Cómo conseguimos la igualdad y la inclusión de todas las personas independientemente de otras etiquetas en nuestro lenguaje?

Razón para usar la @:

En un principio, me decidí por usar la ‘@’ cuando empezaba a acercarme a la senda del movimiento y la realidad queer. La @ la creí inclusiva, pero actualmente no considero que lo sea. El signo @ se utiliza en los casos en los que nos queramos referir a mujeres y hombres en igualdad de condiciones. Si bien, es perfectamente válido el querer referirnos a hombres y mujeres, esta denominación excluye a todas las personas que no se sientan únicamente hombres o únicamente mujeres (bigénero, intergénero, genderqueer…). Es decir, esta denominación será válida cuando nos queramos referir a hombres y mujeres de forma igualitaria, pero no será el término de elección en las situaciones que queramos hablar y referirnos al conjunto de la población. Ej: Mi asociación está formada por 8 hombres y 9 mujeres. Son tod@s muy guap@s. En este ejemplo estamos suponiendo que conocemos sus identidades de género.

Razón para usar la X:

Tras haber utilizado durante un tiempo la @, empecé a escuchar rumores de que este símbolo era ‘machista’ por contener una A encerrada en una O más grande. Considero este argumento realmente absurdo, puesto que es un símbolo principalmente utilizado para un lenguaje técnico en cuestiones de informática y progresivamente usado en los escritos feministas y queer. Pero, basándonos en el anterior argumento del refuerzo a un binarismo impuesto, podríamos proceder a la utilización de la X. Ej: no me pareció demasiado listx, más bien… curiosx y atrevidx.

El principal argumento para utilizar la X es la activa supresión de todos los géneros impuestos en el lenguaje, ya sean binarios o no. De este modo, siempre que se utilizase cualquier tipo de lenguaje (en castellano), resultaría inclusivo. Desde mi punto de vista, los argumentos para la utilización de la X son contundentes y perfectamente válidos. Puede que yo, en la lectura, estudio y trabajo del activismo LGTB+ y queer esté más sensibilizado al uso del lenguaje sin percepción de género y por ello me resulta más favorable utilizar estas formas de inclusión, resultándome además igual de sencillo el uso y la comprensión de palabras con la terminación de la X. A pesar de ello, hay inconvenientes como la dificultad de la comprensión lectora para quienes no estén habituadas a este tipo de textos.

Razón para usar los artículos originales:

Filólogos y filólogas han discutido conmigo para intentar convencerme de la “irracionalidad” del uso de @s y Xs en nuestro lenguaje y es por ello que he pretendido y pretendo reflejar mis reflexiones. Después de comentarlo con diferentes amigos, compañeras y conocidos, he llegado a tres conclusiones:

1. No todos los cuerpos parlantes leídos hombres se sienten identificadas con el uso del género masculino.

2. No todos los cuerpos parlantes leídos mujeres se sienten identificados con el uso del género femenino.

3. Debemos recuperar, como nos decían los filólogos, el uso de los artículos que se les relaciona con masculino y femenino.

Si algo podemos afirmar las personas que reflexionamos sobre los géneros, las orientaciones sexuales y la defensa de los derechos de la diversidad afectivo-sexual y de género, es que, aunque se pueda generalizar (género masculino, género femenino, género neutro…), el género de cada ser humano es propio y diferente al del resto de los demás seres humanos. Según mi perspectiva, el género y la identidad de una persona, impregnada en toda su realidad, es lo que el ADN a la composición y estructuración material de su mismo ser. Es por ello que pienso que todos y cada uno de los cuerpos leídos hombres, podrían sentirse cómodos con la terminología de género femenino y viceversa, si esta sociedad no fuese machista, misógina, racista, xenófoba, LGTB+foba, clasista… Si esta sociedad no nos dijese que será discriminado, vejado y no respetado todo aquello que no sea hombre, blanco, heterosexual, cisexual, cisgénero, de clase media o alta, sin diversidad funcional, religioso, cristiano católico, nuestra sociedad en conjunto sería mucho más feliz. Me explico.

Volviendo al tema principal del artículo, tras un tiempo de reflexión, defiendo de nuevo la utilización de los artículos llamados “de género masculino y femenino”. Cuando yo, como cuerpo parlante y pensante, hablo en “masculino”, lo hago en base a la realidad de que todos somos seres humanos. Cuando yo, como cuerpo parlante y pensante, hablo en “femenino”, lo hago en base a la realidad de que todas somos personas. Surgió una corriente LGTB+foba y machista de pensamiento en la que, incluso reconociendo la diversidad de género y afectivo-sexual, no se nos reconocía como personas ni como seres humanos. Por mucho odio y vergüenza que exista hacia la diversidad, dentro y fuera del colectivo LGTB+, debemos respetar y exigir respeto en base a que somos seres humanos, somos personas en igualdad real y absoluta con el resto de la sociedad.

Recordando que mi identidad es intergénero androsexual (es decir, identidad de género: ni hombre ni mujer, orientación sexual: me atraen los cuerpos leídos hombres), me autodenomino tanto en femenino como en masculino porque me reconozco como persona (femenino) frente a la sociedad y como ser humano (masculino) frente a la misma. Y no, no pienso osar utilizar los argumentos de nuestra “querida” Sandra Barneda. Cuando nos niegan derechos, cuando nos insultan, nos agreden verbal y físicamente, cuando nos torturan, nos asesinan, nos persiguen… No lo hacen por ser personas, sino por ser maricones, bolleras, bisexualas, TRANS-gresores de los esquemas racios y heteronormativos. Lo hacen por todas las etiquetas e identidades no heterosexuales, no cisexuales ni cisgénero. Pero en condiciones igualitarias (LGTB+/ activismo LGTB+ y en espacios feministas), sí podemos desarrollar un lenguaje masculino o femenino dependiendo de lo que nos apetezca, más allá de los géneros establecidos, porque la primera base para el respeto es reconocernos como iguales.

Si bien, como me han hecho ver, algunas personas tienen preferencia por una terminación de género, es nuestro deber respetarlas y denominarlas por el género pedido. Pero invito a ser firmes en nuestro pensamiento, reflexionando y defendiendo nuestra perspectiva, pero también invito a la flexibilidad. Como digo, todo cuerpo parlante con conciencia inteligente racional, podría admitir todos los géneros habidos y por haber en base a la igualdad de ser personas y seres humanos con unos principios solidarios, igualitarios, respetuosos, sin arrogancias, sin jerarquías y creando el sentimiento de comunidad que la humanidad tanto necesita. Pero entonces, la pregunta que me surge es: ¿Cómo hablamos? ¿Utilizamos más el masculino? ¿Utilizamos más el femenino? ¿Utilizamos ambos por igual? ¿Está justificada la discriminación positiva? En mi caso, utilizo y utilizaré ambos por igual, porque entre otras cosas, ni soy hombre ni soy mujer, porque estas etiquetas no me representan pero sí puedo hablar de mí como ser humano o como persona, tanto en masculino como en femenino. En el caso del lector, que use lo que más se adecue a sus esquemas, pero que no tenga reparo en usar la amplia gama de géneros aplicados al lenguaje.

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6 pensamientos en “La guerra de los artículos: Los/Las vs. Lxs/L@s

  1. ¡Me encanta que esto se debata!
    Lo digo porque es verdad, no hay muchos foros donde esto se discuta (o al menos eso es lo que creo, no encontré muchos), y eso está muy mal. Muchísimas gracias por esto, en serio, es genial.

    Para mí, lo que es más importante en este tema son lxs niñxs del mañana, ya que nosotrxs somos lxs que luchan por ellxs, por lo que debemos darles un mundo feliz, el mundo en el que no pudimos vivir. Y como tal, me parece una discusión necesaria, ya que significa la inclusión de género en el español, francés, portugués y demás idiomas que generalizan con un solo sexo. Desde mi punto de vista, la equis en la escritura es una manera bastante válida y fácil de aprender, ya que es la persona lectora quien interprete su pronunciación. Si pronunciaste por ejemplo “los niños” previamente, es porque preferís que sea así. Pero si lo leíste como “las niñas”, es el mismo caso.
    Desde que comencé a reflexionar horas seguidas sobre este tema (antes de darme cuenta que formo parte del colectivo, antes de hacerme feminista, antes de ser quien soy hoy día), llegué a la conclusión de que sería simplemente mejor modificar el lenguaje de raíz. Transformar las palabras que generalizan a un solo sexo, como los artículos en el español, por ejemplo. Adaptarlos a una simple “e”. “Todes nosotres fuimos al barranco a ver el paisaje. Algunes, les inteligentes, llevaron comida. Mientras que otres, les tontes como yo, fuimos consumides por el hambre.” Al escribir de esta manera se cambia todo el español, es verdad, pero sin embargo es inclusivo, más aún que la misma equis. Aunque siempre caigo en el dilema de cómo deben de ser pronunciadas las palabras como actrices y actores, estas son un dolor de cabeza cada vez que hablo de esta manera. O también la palabra un, ya que luego de reflexión personal, concluí en que “une” es poner el sexo masculino por delante, ya que lo mismo ocurre con una. Esto también ocurre en el francés y demás idiomas no necesariamente provenientes del latín. Se podría decir que soy algo trosko en este tema, ja ja, lo admito. En fin, me encantaría que se hagan más foros así, esto es más importante de lo que muches creen. Muchas gracias nuevamente por el espacio, je je.

  2. Ciertamente, este debate en sí me parece un paso significativo en el camino por igualdad de género (entendiendo género como algo más extenso que lo femenino y lo masculino) aunque sea un paso que se da en círculos muy concienciados y conocedores de la realidad LGTB+. No obstante, es una discusión que la mayoría de las veces se mantiene en el entorno donde se crea, lo que genera desinterés y desconocimiento en aquellos que viven creyendo en la ley de lo masculino y lo femenino como único universo. Por lo tanto, y como bien dices, la sustitución de artículos y sufijos va muy determinada con la identidad de quien escribe. ¿Es necesario un código común dentro de la esfera LGTB? Pues en mi opinión, no lo es. Lo necesario es que cada cual se identifique con su género y “se escriba” como quiera para que lo que desconocen aprehendan que cada cual tiene su propia forma de identificarse.

    Genial artículo!!

    Os dejo un post que va en la línea de lo que escribes. Aún nos queda mucho por hacer!
    Un saludo

    https://discorayado.wordpress.com/2015/01/08/eufemisticamente-hablando/

  3. Ahora hay muchas transfeministas que usan la desinencia ‘e’ como género neutro. Les amigues están indignades con elle. Es una opción interesante aunque quizá “choca” con algunas palabras de género masculino como hombre, y otras “incompatibilidades” que ahora mismo no recuerdo. Igualmente yo prefiero el uso de la equis por una simple razón, para que duelan los ojos, para que la gente se cuestione qué es lo correcto, si le importa más escribir bien o respetar a lxs demás. Tratar a los diccionarios, a las gramáticas y a la ortografía como dogmas morales que están por encima del bien y del mal y de la dignidad humana me encoleriza.

    Un abrazo!! ^^

    • Me parece muy interesante tu reflexión. Aunque yo opto por volver a los artículos originales, no es que rechace la X o la @, pero digo por qué yo utilizaré éstos. Muchas gracias por tu aportación 🙂

    • ¿No has pensado en que, dado que la combinación lxs es ilegible e impronunciable, el lector y el hablante optarán automáticamente por la combinación que pueda articular con esas consonantes (los o las)? Eso fue lo que hice cuando escribiste “lxs demás”.
      Por otra parte, creo que la solución que propone el artículo resulta de una reflexión detenida y muy objetiva, lo cual, entre tantos fanatismos, es escaso hoy en día. Saludos.

  4. Pingback: La guerra de los artículos: Los/Las vs. Lxs/L@s | carrasco45

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