‘Don Pepito’ y ‘Don José’ y la homosexualidad invisibilizada

bmowi4lfpPocas personas serán las que no conozcan la canción de ‘Don Pepito y Don José’. Muy dada a conocer (aunque no es su autor) por un gran referente de la infancia llamado Miliki, también conocido como Emilio Aragón, podríamos encontrar una brizna de homosexualidad muy bien camuflada por su propia super-vivencia. Como prefiero no presu-poner nada, aquí transcribo la canción para quien no la conozca.

Eran dos tipos requetefinos,
eran dos tipos medio chiflaos.
Eran dos tipos casi divinos,
eran dos tipos enmarañaos
Si se encontraban en una esquina
o se encontraban en un café,
siempre se oía con voz muy fina,
el saludito de Don José:
— Hola Don Pepito.
+ Hola Don José.
— ¿Pasó usted ya por casa?
+ Por su casa no pasé.
— ¿Vio usted a mi abuela?
+ A su abuela no la vi.
— Adiós Don Pepito.
+ Adiós Don José.

Si bien es cierto que decir que ‘la homosexualidad se encontraba perseguida y penada en el franquismo’ es simplista, la realidad (o una de ellas) era la supremacia de la norma(tividad) contra la razón. Es por ello que surgieron diversas formas y expresiones de las identidades no normativas disidentes, ocultas, ‘underground’, de confrontación. Y podríamos encontrarnos ante una invisibilizada pero significativa forma de homosexualidad a través de una canción infantil. ¿Qué dice la canción? Se puede leer que eran dos tipos ‘requetefinos’, de acuerdo al estereotipo fascista de una homosexualidad masculina (la femenina no existía) con presencia perpetua de pluma caracterizada por placeres anales. Es bien sabido que en las sociedades totalitaristas (y en muchas de las oligarquías) se fomentan los roles de género asociados a las identidades reguladas por [sexo-orientación.sexual-identidad.de.género-expresión.de.género], siendo éstas: [varón, heterosexual, cisexual, masculino] y [hembra, heterosexual, cisexual, femenina].twitter

También se cita específicamente que eran dos tipos ‘medio chiflaos’. La conocida ‘Ley de Vagos y Maleantes’ fue aprobada durante la Segunda República y trasladada así al franquismo. Si bien con esta ley se luchaba contra la mendicidad, el proxenetismo y las personas socialmente ‘indeseables’ por el régimen, se modificó en 1954 por éste para incluir entre otras, la homosexualidad. Sustituida por la ‘Ley de Peligrosidad y Rehabilitación Social” en 1970, el contexto no solo no mejoró, sino que pasó incluía también pornografía e inmigración, incluyendo la cláusula de ‘escándalo público’. Es evidente y ha sido muy estudiado como aún se patologiza y persigue desde determinados contextos de derechas y fascistas los derechos y las libertades sexuales, junto a la libre determinación del género.

‘Eran dos tipos casi divinos. Eran dos tipos enmarañaos’. Si hasta aquí podríamos no haber comenzado a sospechar nada, el ‘casi divinos’ con la promoción de la dividinidad y de las divas gays bien nos sugiere al menos la falta de conformidad con los roles de género ‘tradicionales’. ¿Enmarañaos? twitterEran unos tipos enredados, cuyas vidas estaban entrelazadas. ¿Qué nos sugiere este verso? En caso de persistir en la duda, nos cita las numerosas ocasiones en las que ‘esos tipos’ se encontraban, en una esquina, en un café, como cuando se pretende fingir amistad pero… ¿hay algo más? Llegamos al ecuador de la canción y ‘siempre se oía con voz muy fina el saludito de Don José’. ¿Acaso un (entendemos) hombre, siendo lo que es una virilidad tradicional, tendría la voz fina, aguda? Poco podemos sospechar ya, cuando se habla de que ambos pasan tiempo juntos en la casa del contrario. Y no solo eso, sino que conoce personalmente a su abuela, donde presupongo una invisibilización social de la homosexualidad que goza de (¿un ápice? de) respeto por parte de la abuela hacia la relación de Pepito y José. Pero lo que más temo es el por qué de una canción cuyos versos se formulan constantemente en pasado.

Es publicamente conocido cómo existieron diferentes campos de concentración específicos para personas homosexuales durante el franquismo. Mientras que el campo de concentración de Tefia, en la isla de Fuerteventura, se basaba en trabajos forzados agrícolas recibiendo palizas y sufriendo hambre,twitter también son conocidas la cárcel de Badajoz (donde se enviaba a los ‘homosexuales pasivos’) y la de Huelva (donde se enviaba los ‘homosexuales activos’). Es evidente cómo los fascistas desconocían la compleja identidad homo-sexual, por no decir LGTB+. De haber sucedido en España, ¿habrían asesinado a Don Pepito y a Don José? ¿Les mandarían a trabajos forzados hasta exhalar su último aliento? ¿O se atreverían a darles electro-shocks cerebrales para intentar revertir su homosexualidad en favor de la hetero-sexualidad normativa? Sin duda, es interesante reflexionar sobre ello y sobre todo, evitar y concienciar sobre el terrorismo LGTB+fobo que actualmente se sigue dando en la mayoría de países del mundo.

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3 pensamientos en “‘Don Pepito’ y ‘Don José’ y la homosexualidad invisibilizada

  1. Interesante análisis. Me la han cantado, la he cantado y la he oido cantar a otros infinidad de veces pero nunca hubiera pensado que, poniéndole más atención, tuviera un sentido -subyacente- tan profundo. No soy español, quizás por eso no he captado la esencia de esos versos. Excelente nota. ¡Saludos!

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