Un ‘Frágil equilibrio’ que debemos mantener

Ayer vi una de esas películas con las que te sientes profundamente identificade y feliz de haber visto. Representa una llamada de atención muy bien dada, y de repente, aquellas personas que son invisibles, se vuelven visibles. La película documental que se llama ‘Frágil equilibrio’, narrada con la melodiosa voz y la poética forma de hablar de José Múgica, ex-presidente de Uruguay, resulta ser ese mensaje que tantas personas deberían escuchar. El documental (ficha técnica), que comenzó con una sesión al día hace dos semanas, aumentándose a dos y posteriormente a cuatro sesiones al día, sigue llenando salas en los cines Renoir Princesa de Madrid y en el Renoir Floridablanca de Barcelona, emocionando corazones y pregonando un mensaje de amor, propio y ajeno.

El mensaje de Mújica, no nos es desconocido. Pregonero de los Derechos Humanos y defensor de las vidas dignas de ser vividas, es un gran ejemplo del ecologismo aplicado (no teórico) como ideología política. Y un documental que narra la deriva individualista, capitalista y materialista que está tomando el ser humano como especie, no podría no contar con este gran orador. El documental comienza hablando de nuestro planeta-hogar como un barco en el que viajamos, en el que habitamos, el que estamos usando y deteriorando sin cuestionarlo. Recuerdo: como especie.

twitterEn el documental encontramos tres historias, trágicas pero emocionantes, con mucho que aprender de ellas. Las tres historias tienen algo en común: tienen una lectura individualista, una lectura comunitaria y una denuncia social que hacer. Estando las tres entrelazadas, la primera cuenta la historia de un hombre desahuciado y el tiempo que tuvo que estar viviendo en la calle, literalmente, que a día de hoy no es tan ‘raro’. Al mismo tiempo, cómo un paro prolongado le llevó casi a la ruina y cómo no pudo pagar los carísimos medicamentos que necesitaba su mujer. Tampoco quiero desvelaros mucho qué cuentan las historias y qué narra Mújica, pero los elementos principales os los podréis imaginar por ser muy comunes. En la lectura individualista encontramos la soledad frente a un sistema de pura opresión a las clases medias y bajas, en vez de garantizar sus derechos a una vida digna. En la lectura comunitaria encontramos cómo la comunidad (mayor en quienes tienen contacto previo con movimientos sociales) se vuelca con les necesitades y les oprimides por parte del estado y de sus cuerpos policiales. Y la denuncia social queda enfocada a ese drama de tantas casas sin gente y tanta gente sin casas. NADIE sin un techo garantizado.

twitterLa segunda historia narra las migraciones forzosas (¡que ellos son los primeros que no quieren irse!) de tantas personas anóni-mas que llegan a Melilla. Tratando de cruzar las fronteras hacia unos supuestos países de derechos y libertades, encuentran la cruda violencia de unos cuerpos policia-les cuyo trabajo es impedir a toda costa ese acceso. Y ello, si no hablamos de cómo se vallan las fronteras con cuchillas que en muchas ocasiones lesionan y en tantas otras matan a quienes se esfuerzan por conseguir un futuro mejor para ellos y sus familias. ¿Nos acordamos cómo la guardia civil disparó pelotas de goma a quienes trataban de llegar a nuestras costas en Ceuta? ¿Y las palizas que aún sufren los que llegan y los que no? ¿Y las prisiones llamados CIEs? ¿Y acaso esto se puede permitir? Juzguen ustedes. twitterIncluso, su creatividad o ingenio han buscado mejores formas de escalar la valla, como la imagen que observamos a la iz-quierda. La perspectiva individualista podría ser el sufrimiento personal que supone dejar a tu familia y tu hogar para encontrar algo mejor alejado de todo lo que conoces. La perspectiva comunitaria refleja cómo muchas personas con historias muy similares se apoyan unas a otras en la búsqueda de la libertad, los derechos y un futuro mejor. Y la denuncia social centra su atención en el repugnante racismo fascistoide más extremo proveniente de las derechas y ultraderechas occidentales (europeas y estadounidense) que tanto populismo vierten últimamente en los medios de comunicación.

La tercera historia tiene chicha, aunque la dejo para el final porque fue la que menos me entusiasmó. Se centra en la dificultad de una sociedad japonesa tan individualizada, tan rígida, tan jerarquizada. ¿Por qué Japón (junto a Rusia, países sumamente rígidos) tiene una de las tasas más altas de suicidio?twitter Es curioso comprobar las reflexiones de dos japoneses reales (que es un documental, no una ficción) charlando sobre si sus decisiones tienen sentido. ¿Para qué comprarse una casa si no le das uso más que para dormir? ¿Para qué comprarse un coche si no vas a disfrutarlo? ¿Por qué nos oprime la sociedad con esas necesidades creadas de casa-coche-curro que luego no necesitamos, no usamos, no disfrutamos o incluso nos hacen infelices? ¿Tiene sentido? El individualismo se observa en esa forma tan alemana de cuadricular todos los aspectos de tu vida, encasillarlo, almacenarlo, guardarlo, oprimirlo, empaquetarlo; esa gran falta de comunicación, de expresión de pensamientos y sentimientos tan necesaria. El comunitarismo es prácticamente inexistente, y eso es precisamente lo más sorprendente del ejemplo. La denuncia social es la soledad, la individualidad llevada al extremo y el dedicarse a vivir para trabajar, en vez de trabajar para vivir; y como dice Mújica, no debemos olvidar que somos un ser social, comunicativo. Si nos extirpan eso, intentaremos llenarlo con capitalismo, con materialismo, pero siempre nos quedará un hueco vacío en el corazón.

Sin duda, ver esta película documental es necesario por ese mensaje de amor propio y ajeno tan humano del que habla José Mújica. Amor propio para desarrollar y dedicar tiempo a todo eso que amamos nosotres y para nosotres, sin hacer daño y respetando a les demás. Amor ajeno para intentar cambiar el mundo a mejor; concienciarse y empatizar con las preocupaciones, las necesidades y los sufrimientos de los demás; acabar con las discriminaciones y los prejuicios sociales. Tenemos que hablar, que compartir, que ecologizarnos un poco más. Tenemos que respetar, que escuchar, que empatizar. Tenemos que democratizar, que luchar por la igualdad, que acabar con el odio y el sufrimiento. No te pierdas este maravilloso documental y vive, sobre todo, vive con orgullo y dignidad.

Anuncios

Un pensamiento en “Un ‘Frágil equilibrio’ que debemos mantener

  1. Deseo expresar mi gratitud hacia el autor de este artículo porque ha captado mi atención hasta el final, despertando en mí el deseo de saber más y de ver el documental. Gracias por difundir la verdad del mundo en el que vivimos y qué hacemos entre todos.

Comentar este artículo

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s