El tiempo: El aliado más poderoso del universo

bmowi4liiaa0qfp (1)El día Martes 07 de Octubre de este año 2014, fui al cine con mi novio para ver la película ‘Boyhood’ (traducida no muy literalmente al español como ‘Momentos de una vida’) en versión original y  con subtítulos en español. Para ir a verla, fui a los cines Verdi, unos cines poco convencionales donde suelen proyectar películas poco comunes no comerciales, y en muchas ocasiones, de contenido no únicamente de entretenimiento y evasión, sino puras obras de arte que te remueven y conmueven, te hacen repensarte, y en definitiva, te hacen crecer como persona. Cuando me detengo a pensar entre la maravillosísima película de ‘Boyhood’ en comparación con otro tipo de películas menos reflexivas y profundas como es Torrente (5), pienso si de verdad la televisión, la radio, la prensa escrita (entre otros) están anunciando las películas que debería anunciar. Creo que como a muchas preguntas de nuestra sociedad, su respuesta asociada es: capitalismo puro y duro. Dar al/a la ciudadanx precisamente lo que desea sin esfuerzo como cuando se da de comer a las vacas, a las ovejas o a los caballos, no se está promoviendo una reflexión, un cambio, no se está fomentando una evolución, una cultura profunda, un interés que nos engrandezca, que nos mueva y que necesitemos compartir con los demás para conocer otros puntos de vista, no estamos dejando de seguir en el sendero de la pasividad, del inmovilismo, de la aceptación sumisa de lo que nos pasa sin ser agentes activos de nuestra propia vida. Cuando reflexiono sobre este tipo de situaciones me pregunto si vivimos o simplemente ‘sobrevivimos’. Sigue leyendo

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Destino, Lisboa. Una ciudad que enamora

El Lunes 07 de JuLio, me embarqué a mi primer viaje solos con mi novio, sin saber bien lo que me esperaba. Estaba emocionado y llegué casi dos horas antes a la estación “por si acaso”. La verdad es que poco dormí esa noche, contando también con el frío invernal del climatizador del tren nocturno que nos llevaba a la ciudad. A pesar de la falta de comodidad, llegamos a Lisboa (una hora tarde, por cierto) a las 8.30 h del Martes. Realmente no nos sentíamos fatigados ni agotados como para no disfrutar de ese día allí, por lo que decidimos ir directamente al albergue para continuar nuestro día.

P1040147Tras dejar las maletas en la habitación, visitamos la catedral de Sé, que a pesar de ser austera, no dejaba de ser bonita y un lugar donde resguardarse del intenso calor del día. Tras visitarla, continuamos por el castillo, tan bonito por fuera como por dentro. El castillo no consta de obras artísticas, de ornamentos ni decoraciones, pero las murallas, las almenaras y las vistas hacen al ‘Castelo de São Jorge’ un lugar único para contemplar la ciudad misma. Desde sus puertos hasta sus calles céntricas, Lisboa cuenta con un aire especial que no es ni pueblo ni ciudad, como si fuese una villa de tradición perpetuada en el tiempo. Sigue leyendo